"... una operación que tiene lugar dos o tres veces por día, y cuya finalidad es alimentar la vida, merece seguramente todos nuestros cuidados. Comer un fruto significa hacer entrar en nuestro ser un hermoso objeto viviente, extraño, nutrido y favorecido como nosotros por la tierra; significa consumar un sacrificio en el cual optamos por nosotros frente a las cosas".
"Grecia sabía más de estas cosas; su vino resinoso, su pan salpicado de sésamo, sus pescados cocidos en las parrillas al borde del mar, ennegrecidos aquí y allá por el fuego y sazonados por el crujir de un grano de arena, contentaban el apetito sin rodear con demasiadas complicaciones el más simple de nuestros goces".
"He saboreado alimentos tan frescos que seguían siendo divinamente limpios a pesar de los sucios dedos del mozo de taberna, tan módicos pero tan suficientes que parecían contener, en la forma más reducida posible, una esencia de inmortalidad".
Memorias de Adriano, Marguerite Yourcenar, traducción de Julio Cortázar.
jueves, 13 de febrero de 2014
DE LOS LIBROS (II)
"Mi caballo reemplazaba las mil nociones vinculadas al título, la función y el nombre que complican la amistad del hombre, por el único conocimiento de mi peso exacto de hombre. Participaba de mis impulsos; sabía exactamente, y quizá mejor que yo, el punto donde mi voluntad se divorciaba de mi fuerza".
"Todas mis antiguas experiencias con la velocidad me permiten compartir el placer del jinete y el de la cabalgadura, valorar las sensaciones del hombre a galope tendido en un día de sol y de viento. Cuando Celer desmonta, siento que vuelvo a tomar contacto con el suelo".
Memorias de Adriano, Marguerite Yourcenar, traducción de Julio Cortázar.
"Todas mis antiguas experiencias con la velocidad me permiten compartir el placer del jinete y el de la cabalgadura, valorar las sensaciones del hombre a galope tendido en un día de sol y de viento. Cuando Celer desmonta, siento que vuelvo a tomar contacto con el suelo".
Memorias de Adriano, Marguerite Yourcenar, traducción de Julio Cortázar.
DE LOS LIBROS
Cierto que existe la paz, pero no una que more en nosotros permanentemente y que jamás nos abandone. Solo existe una paz por la que hay que luchar sin desmayo y cada día.
...y talvez llevar una vida como la de Goldmundo no fuera tan solo más inocente y más humano, sino que también, a la postre, fuera más valiente y más grande abandonarse a la violenta confusión y al torbellino, cometer pecados y cargar con sus amargas consecuencias, en vez de llevar una vida pura apartado del mundo, con las manos limpias, y construirse un hermoso jardín intelectual lleno de armonía y pasearse sin pecado entre sus resguardados macizos.
Narciso y Goldmundo, Hermann Hesse
...y talvez llevar una vida como la de Goldmundo no fuera tan solo más inocente y más humano, sino que también, a la postre, fuera más valiente y más grande abandonarse a la violenta confusión y al torbellino, cometer pecados y cargar con sus amargas consecuencias, en vez de llevar una vida pura apartado del mundo, con las manos limpias, y construirse un hermoso jardín intelectual lleno de armonía y pasearse sin pecado entre sus resguardados macizos.
Narciso y Goldmundo, Hermann Hesse
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