jueves, 21 de septiembre de 2023
miércoles, 20 de abril de 2022
Cada día nacemos a una nueva experiencia. Ningún día es la copia del anterior, siempre tenemos la ocasión de aprender de lo que vemos, de lo que vivimos, de nuestras experiencias e incluso de las ajenas.
Desde nuestro nacimiento hemos aprendido una manera de estar en el mundo, tenemos fortalezas, destrezas pero también guardamos tristezas y desafíos. Las emociones en estado negativo aunque las tengamos aceptadas e incorporadas afectan nuestra vida, nos quitan alegría, restan en vez de sumar, coartan nuestras potencialidades.
El Dr. Edward Bach, médico inglés, hacia 1930 desarrolló el sistema de Flores de Bach en la convicción de que el primer pilar de la salud es el equilibrio emocional. Es sencillo, natural, efectivo. Las Flores de Bach nos ayudan a conocernos y comprendernos mejor, a superar los obstáculos y crecer.
Sus esencias, gotas que podemos mezclar de acuerdo a la necesidad procuran contención en momentos de crisis, shock, emergencia. Brindan apoyo en situaciones de estrés por circunstancias adversas y finalmente nos estimulan a trabajar emociones en estado negativo que se han arraigado y que formando parte de nuestra personalidad coartan nuestro bienestar y salud.
Podemos vivir nuestros días sin hacernos caso, llegar a encontrarnos enfermos, deprimidos, inseguros, sobrepasados, víctimas de estrés. Sabemos que no solo somos un cuerpo que enferma. Las Flores de Bach son una opción muy válida para tomar acción e ir paulatinamente sanando nuestros aspectos negativos, impulsando nuestra alegría natural, positividad y salud.
La aventura de la vida nos muestra sus dos lados cada día: lo bello y lo desafiante a través del reto de la subsistencia, desarrollo profesional, dificultades en la relación con los demás, entre otros aspectos. Es ahí que las Flores pueden ser compañeras sabias. Aprovechémoslas!
jueves, 3 de marzo de 2022
miércoles, 27 de noviembre de 2019
miércoles, 6 de abril de 2016
"Siempre estamos dispuestos a aceptar las muchas consecuencias de un carácter violento o la impresión de unas malas noticias inesperadas; si un asunto leve puede llegar a afectar el cuerpo de semejante manera, un conflicto entre el cuerpo y el alma profundamente arraigado puede tener resultados más graves".