martes, 6 de octubre de 2015

COMPAÑERAS SABIAS

Si cada quien pudiera equilibrar sus sentimientos y emociones,
la enfermedad no tendría oportunidad.




Las Flores de Bach son un sistema natural de esencias florales que sirven para equilibrar la emocionalidad, ayudándonos a neutralizar los momentos de crisis y  a potenciar nuestras capacidades para cumplir los propósitos más vitales.

El Dr. Bach aprendió a ver a los seres como una conjunción de cuerpo, mente y espíritu y a la enfermedad como el resultado del reiterado desbalance de su parte emocional: ubicada la causa, entendió que la solución iba más allá de la medicación necesaria para sus enfermedades y pasaba por lograr el equilibrio emocional. Asimismo, si la causa se relaciona con la parte más natural y esencial de las personas, la respuesta debía apegarse a la naturaleza.

Así, entendió que la flor, máxima expresión de la planta, se enlaza y armoniza nuestros sentimientos; una a una integró ciertas flores en un sistema completo capaz de equilibrar cualquier emoción que salga de su vía natural.

Gracias a la ayuda de las Flores nos alejamos del estrés, de la pérdida de control, de comer sin medida, del cansancio crónico, de la dispersión, de la indecisión, de la depresión y de todo aquello que las enfermedades traen consigo.

El Centro Bach de Inglaterra ofrece cursos certificados de formación para el uso del sistema de Flores de Bach.  Son tres niveles que permiten tener el conocimiento necesario para utilizar el sistema. Luego, el Centro ofrece el título de “practitioner” que constituye la formación profesional para atención al público.   Actualmente, en el país se ofrecen periódicamente cursos de Flores de Bach en la convicción de la utilidad y practicidad de este maravilloso sistema.  Satori ofrece el primer nivel de esta formación los días 24 y 25 de octubre de 2015.


Superar momentos difíciles y dejar atrás conductas y reacciones

que impiden nuestro avance en la vida.

martes, 31 de marzo de 2015

ESTAR EN LA NATURALEZA

Salir a caminar, pasear, respirar el entorno en el que se vive sin duda alguna recargan, nutren y alegran la vida, son momentos deliciosos.
Pero hay ocasiones en las que se puede tomar contacto con ecosistemas más alejados del hombre, más vírgenes, que por alguna razón cada vez más extraña, han podido preservarse tal y como son.  Pudimos acceder a uno de ellos y la sensación es ciertamente relajante!
Caminar por medio bosque nublado, cálido, húmedo hasta llegar al bosque primario, intacto, con sus árboles grandes, con su luz y su vigor encendidos, móviles, respirables, con un silencio humano y una actividad propia es un regalo más allá de cualquier expectativa.
Regresar en medio de la lluvia tibia, lluvia a chorros,  convierte la caminata en una experiencia de sentirse presente, en contacto con el suelo, de encontrarse en medio del brillo de la naturaleza en todo su esplendor, de participar de su dinámica de limpieza y humedad.
Dicha verdadera, comunión atávica, don del universo aceptado con profunda gratitud.
Así, quiero viajar todas las veces!