martes, 15 de julio de 2014

CUANDO LAS PERSONAS SABEN AMAR

Hay gente que con solo decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales;
que con solo sonreír entre los ojos
nos invita a viajar por otras zonas,
nos hace recorrer toda la magia.
Hay gente que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.
Hay gente que con solo abrir la boca
llega a todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas
y se queda después, como si nada.
Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria,
pues sabe que a la vuelta de la esquina
hay gente que es así, tan necesaria.

"Gente", Hamlet Lima Quintana
(Cuerpomente 250)

jueves, 13 de febrero de 2014

DE LOS LIBROS (III)

"... una operación que tiene lugar dos o tres veces por día, y cuya finalidad es alimentar la vida, merece seguramente todos nuestros cuidados.  Comer un fruto significa hacer entrar en nuestro ser un hermoso objeto viviente, extraño, nutrido y favorecido como nosotros por la tierra; significa consumar un sacrificio en el cual optamos por nosotros frente a las cosas".

"Grecia sabía más de estas cosas; su vino resinoso, su pan salpicado de sésamo, sus pescados cocidos en las parrillas al borde del mar, ennegrecidos aquí y allá por el fuego y sazonados por el crujir de un grano de arena, contentaban el apetito sin rodear con demasiadas complicaciones el más simple de nuestros goces".

"He saboreado alimentos tan frescos que seguían siendo divinamente limpios a pesar de los sucios dedos del mozo de taberna, tan módicos pero tan suficientes que parecían contener, en la forma más reducida posible, una esencia de inmortalidad".

Memorias de Adriano, Marguerite Yourcenar, traducción de Julio Cortázar.

DE LOS LIBROS (II)

"Mi caballo reemplazaba las mil nociones vinculadas al título, la función y el nombre que complican la amistad del hombre, por el único conocimiento de mi peso exacto de hombre.  Participaba de mis impulsos; sabía exactamente, y quizá mejor que yo, el punto donde mi voluntad se divorciaba de mi fuerza".

"Todas mis antiguas experiencias con la velocidad me permiten compartir el placer del jinete y el de la cabalgadura, valorar las sensaciones del hombre a galope tendido en un día de sol y de viento.  Cuando Celer desmonta, siento que vuelvo a tomar contacto con el suelo".


Memorias de Adriano, Marguerite Yourcenar, traducción de Julio Cortázar.

DE LOS LIBROS

Cierto que existe la paz, pero no una que more en nosotros permanentemente y que jamás nos abandone.  Solo existe una paz por la que hay que luchar sin desmayo y cada día.

...y talvez llevar una vida como la de Goldmundo no fuera tan solo más inocente y más humano, sino que también, a la postre, fuera más valiente y más grande abandonarse a la violenta confusión y al torbellino, cometer pecados y cargar con sus amargas consecuencias, en vez de llevar una vida pura apartado del mundo, con las manos limpias, y construirse un hermoso jardín intelectual lleno de armonía y pasearse sin pecado entre sus resguardados macizos.

Narciso y Goldmundo, Hermann Hesse