"El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional"
Siddharta Gautama
En condiciones naturales, el cuerpo se cura a sí mismo.
El cuerpo cuenta con un potencial propio de reparación, se inclina naturalmente hacia la restauración del equilibrio normal. Ello dependerá tanto de las características propias de la persona como de aquellas que ha adquirido a lo largo de su vida, tales como actitud, hábitos nutricionales, ejercicio y factores del sueño.
El dolor se genera en el cerebro como una respuesta a una circunstancia que actúa como detonante. El estímulo producido llega al tálamo y desde allí, el dolor es enviado a la corteza cerebral productora del pensamiento y al sistema límbico que rige las emociones. De esta forma se produce un “diálogo” entre las partes, cuyo resultado puede ser la producción de noradrenalina (adrenalina), reacción de defensa y alerta del cuerpo. También el tálamo y la corteza cerebral pueden enviar una orden a los neurotransmisores para bombear una sustancia química cerebral calmante llamada serotonina.
Cuando no se produce la suficiente cantidad de serotonina o de endorfinas (generadas por el ejercicio), aumentan la intensidad y la frecuencia del dolor. Finalmente si no se superan, estas señales pueden grabarse en el sistema nervioso, convirtiéndose en “parte física” de su anatomía y permanecer ya no como un síntoma sino como enfermedad.
Hay que entender cuál es el mensaje del dolor. Suprimirlo sin averiguar puede resultar contraproducente. Es más recomendable buscar e identificar la o las causas y su correlación con los aspectos emocionales y espirituales. Si esto se comprende hay más probabilidades de reaccionar de forma positiva.
Entonces, el dolor puede verse como un desafío, como un obstáculo que puede superarse. Ello permite desarrollar la resistencia del carácter y ver surgir resultados favorables incluso en las situaciones más oscuras.
Clases de dolor y acción del Reiki
El dolor puede ser diverso; a continuación algunos tipos de dolor.
Dolores puntuales y musculares, ubicados en un lugar determinado; la acción del Reiki es efectiva.
Dolores crónicos suelen necesitar sesiones periódicas. Si la causa es una enfermedad crónica, el Reiki trabajará sobre esa enfermedad también.
Dolores oncológicos: El Reiki es muy eficaz como complemento en tratamientos de quimioterapia y radiación. Aumenta las defensas del paciente y ayuda a soportar los efectos secundarios de los tratamientos.
Efectos del tratamiento con Reiki
El Reiki canaliza la energía que nos rodea para sanar a nivel físico, emocional y mental. Es una técnica sumamente eficaz para tratar el dolor, tanto crónico como puntual.
El Reiki trabaja sobre la causa y el dolor en sí, permitiendo un alivio inmediato al mismo tiempo que, progresivamente, sana su origen.
El Reiki equilibra, armoniza y elimina bloqueos energéticos. De esta manera, el mismo cuerpo trabaja activamente para eliminar el dolor, produciendo relajación, la cual induce la producción de serotonina.
Los pacientes se vuelven más optimistas cuando sienten el alivio que el Reiki provee y la sensación de “quitarse un peso de encima” que produce. Vuelven a sentir deseo de alimentarse y comunicarse con los demás.
Sube los niveles energéticos del paciente. Este efecto se suele notar a partir de la primera sesión.
Se utiliza en hospitales en EE.UU., Francia e Inglaterra como tratamiento complementario en Unidades Oncológicas para reducir molestias causadas por el cáncer y los efectos secundarios de su tratamiento y en Unidades Geriátricas para calmar los dolores causados por artritis, reumatismos, etc.
Los dolores no son necesariamente evidencias de graves enfermedades, pueden constituir simplemente avisos de que algo no está funcionando adecuadamente. En estos casos o en casos en que aún no hay síntomas físicos expresos, el Reiki es un apoyo fundamental pues promueve, aparte de la relajación inicial, la sanación integral de las personas.
El dolor visto en perspectiva
Para apoyar el manejo del dolor se propone considerar el desarrollo de tres características que permitan vivirlo más objetivamente:
La sensación de manejo, resultado de la comprensión de la propia capacidad personal para influir sobre lo que ocurre en su vida y decidir sobre ella, suprimiendo los sentimientos de estar a merced del destino.
El compromiso, que permite salir de si mismo para involucrarse en la actividad social y en la vida junto a los demás en lugar de optar por aislarse.
El sentimiento de desafío, la enfermedad y sus dolores como una oportunidad de ponerse a prueba y salir de ella fortalecido.
Uno de los mecanismos más eficaces para superar las crisis y que opera una transmutación de la energía de tristeza, depresión, negatividad e impotencia en optimismo, afirmación, luminosidad y alegría, se basa en la utilización de afirmaciones, que repetidas a modo de “lección a aprender”, abren un espacio interior, se graban en el subconsciente y se convierten en realidades personales.
El uso de otras terapias complementarias
Existen otras formas naturales que pueden apoyar a las personas a calmar sus dolores. Entre ellas podemos citar :
La nutrición, factor clave en la producción de serotonina, relajante y calmante del dolor. Se genera a partir de la ingestión de alimentos que contienen un aminoácido llamado triptófano, el que se encuentra presente en la mayoría de alimentos que se pueden consumir, especialmente las carnes de aves, lácteos, huevos, tofu y otros derivados de soya y también está presente, en algunos frutos secos como cacahuates y nueces.
Utilización de la medicina ayurvédica para comprender el funcionamiento del cuerpo-mente y nutrirlo como le corresponde.
La meditación para relajarse y limpiar la mente; opción a la que recurren cada vez más profesionales de la salud.
La fisioterapia y masaje de diferentes tipos para aliviar y relajar.
La práctica de ejercicios como yoga-respiración, estiramiento o caminatas para producir endorfinas.
La acupuntura que regula la circulación del chi (energía) por los meridianos energéticos del cuerpo.
Las Flores de Bach, esencias naturales para armonizar y equilibrar la emocionalidad.
Bibliografía
- Chaitow Leon, Aprender a vencer el dolor por la vía natural, Ediciones Oniro S.A. ,2002
- Dr.Khalsa Singh, Dharma y Staut Cameron, Curar el dolor, Ediciones Urano S.A.,2001
- www,fortunecity.com.es
Tania Betancourt
Carmen Tapia