lunes, 12 de noviembre de 2012

El Yoga, una experiencia completa


El yoga es una manera de vivir, una puerta que permanece abierta desde siempre y hasta que queramos.  Es una forma de juntar y equilibrar lo que somos, de acceder a nuestro interior, de identificar nuestras virtudes, de aceptar nuestras limitaciones y de vivir motivados.

Iniciarse en el yoga es una aventura completa; toma tiempo comprender, comprenderse en el proceso y permitirse crecer.

Los primeros pasos son importantes; aprender yoga requiere paciencia, concentración y constancia; nuestro cuerpo y nuestra mente se relajan y evolucionan a través del tiempo.  Conviene realizar la práctica por el placer de hacerla, entregarse sin esperar nada: aceptar que podemos hasta donde podamos es el primer paso para progresar.

Es motivo de felicidad saber que hay mucho por descubrir, esa es una de las características fundamentales del yoga como lo es de la vida; el yoga no se acaba, ni se acabará.  Una misma postura jamás es la misma, cambia como una cambia y eso es muy estimulante, sin contar con que existen infinidad de posturas y otras áreas para cultivar.

El yoga combina fuerza, enfoque, flexibilidad y equilibrio.  Nos ayuda a desarrollar la  capacidad de centrar, de respirar profundamente,  de explorar la valentía, la aceptación propia, a sentir la paciencia, la relajación, el trabajo consigo mismo sin competencia, con amor.

La práctica constante, consciente y respetuosa permite alcanzar resultados.  Al inicio es poco lo que se puede ejecutar, paulatinamente, cuerpo y mente incorporan los aprendizajes y notamos el avance.

Acceder a esta disciplina significa abrirse completamente a una visión desde nuestro mundo interior, enriquecerlo y con ello amarnos, amar y respetar lo que es y existe.


Carmen Tapia

sábado, 10 de noviembre de 2012

VUELTA A LA ARMONÍA

En momentos en que nos acechan problemas graves, como la crisis económica, el cambio climático, hambrunas que asolan a países muy pobres... surgen terapias que proponen una expansión de la conciencia. ¿Podría obedecer a una ley de compensación universal?

Es una buena pregunta.  Cuando tenemos paz interior queremos que el medio ambiente esté mejor y que haya paz en todos los ámbitos.  No se trata de expedir un documento diciendo : habrá paz mundial. La paz viene de las personas.  Si queremos cuidar el planeta tenemos que dejar de pensar con nuestras mentes limitadas y permitir que salga la belleza del ser humano cuando éste se encuentra en equilibrio.  Cuando estamos en equilibrio no destrozamos la naturaleza, ni la vida de los demás, ni la nuestra.  Hay una armonía sencilla que irradia sobre todas las cosas.

(Cuerpomente 235, entrevista a Dr. Frank Kinslow quien divulga el poder curativo de la conciencia pura).

martes, 10 de julio de 2012

SHANTALA, PARA CRECER JUNTOS


Una vez que tenemos hijos intuimos y comprendemos que estamos abiertos a aprender y a crecer juntos.

Los hijos decían las madres o abuelas “son para siempre” y para siempre son.  Aunque crezcan y sigan por su cuenta, el lazo de amor que nos une desde su concepción dura por siempre.

Shantala, el masaje ayurvédico* para bebés y niños pequeños es un apoyo de valor incalculable.  El contacto con los hijos recién nacidos o en sus primeros años a través del masaje, procura cercanía, una comunicación de amor difícil de alcanzar de otras formas.  Nos abre a un espacio de crecimiento de doble vía; el bebé o el niño pequeño comprende, se comprende, aprende, se ama y ama a través del contacto.  El padre y/o la madre entregan y reciben a su vez amor, suavidad, ternura en una forma nueva de vivir esa experiencia.

La conexión establecida se traduce en confianza para toda la vida, estimula la empatía y la formación de un carácter pacífico.

El masaje Shantala refuerza al bebé o al niño.  Físicamente estimula sus movimientos, promueve el desarrollo muscular, relaja el sistema nervioso, refuerza el sistema inmunitario, tranquiliza, profundiza la respiración, promueve la circulación sanguínea; facilita el paso del niño por las diferentes etapas de su vertiginoso crecimiento inicial.  En lo emocional, favorece desarrollar con seguridad, con confianza, con autoestima, incentiva su calidad de vida presente y futura.

Las técnicas que se utilizan son sencillas, se aprenden con facilidad; incluyen el tratamiento para el alivio en situaciones transitorias específicas, como cólicos o molestias en la etapa de la dentición. 

La medicina ayurvédica*  propone este masaje para los más pequeños y es maravilloso aplicarlo en ellos quienes, una vez que lo entienden, lo esperan con entusiasmo, ríen felices, se entregan con su alegría y emoción naturales.  Sin embargo el lazo que crea a través del contacto amoroso y profundamente generoso trasciende la edad y puede aplicarse con ciertas modificaciones a niños más grandes, a nuestros crecidos adolescentes, a nuestros hijos jóvenes o adultos cuando nos lo piden, cuando necesitan un alivio para la o para sentir el amor y la relajación que ese contacto les procuró desde el principio.


*El Ayurveda es la ancestral medicina de la India.




domingo, 18 de marzo de 2012

EL GHEE


El ghee es la mantequilla clarificada o purificada.  Ha sido utilizado en India desde hace miles de años. El Ayurveda lo considera un tipo de alimento que promueve el rejuvenecimiento (Rasayana) y la longevidad.  La ciencia védica se refiere a él como sagrado y puro.
Se  lo puede utilizar en lugar de la mantequilla normal y es ingrediente ideal en la cocina, pues no se quema a menos que se lo caliente excesivamente.
Es también resistente al daño de los radicales libres, no contiene sal  ni lactosa.
La lactosa y otros sólidos de la leche se retiran en el proceso de ebullición y también se evapora la mayoría del contenido de agua.

El Ghee es una grasa natural maravillosa para masajes y puede servir como base para los ungüentos herbarios (para las quemaduras suaves, las erupciones de piel, el etc.) Es usado por la medicina ayurvédica de muchas maneras.

Se considera que el ghee provee muchos beneficios para el cuerpo y la mente:

Es de fácil absorción por el organismo ya que se ha retirado la grasa saturada, incrementa la absorción de nutrientes y aumenta la potencia digestiva.  No se echa a perder fácilmente y no necesita refrigeración.

Se lo digiere con mayor facilidad, disminuye la acidez estomacal, se lo usa en el tratamiento de gastritis y úlceras,  ayuda a reparar y mantener la flora intestinal.  Asimismo en el caso de quemaduras leves, previene la formación de ampollas.

Útil en el proceso de desintoxicación, ayuda a superar la anemia, incrementa la memoria, bueno para los ojos, la nariz y la piel, previene enfermedades, ideal para personas débiles, especialmente para niños y ancianos.  No incrementa el colesterol.

Contiene aceite linoleico, al cual se le atribuyen propiedades anticancerígenas.
Posee un 27% de aceites monoinsaturados.  Posee vitaminas A, D, E y K.
Su utilización es muy sencilla, se le puede añadir a los guisos, al preparar las tostadas, al saltear las legumbres, entre otras posibilidades.
Preparación del Ghee:
1. Poner 2 barras de 500 g de mantequilla de buena calidad sin sal, a fuego medio hasta que se derritan y luego bajar el fuego a lento y permitir su cocción.
2. A los pocos minutos se forma una espuma blanca, la cual se retira con una espumadera, se podrá observar cómo en ella se van trocitos blancos de grasa.  Al cabo de unos 15 a 20 minutos, la mantequilla se tornará color miel y se verá transparente, ya no expulsa más grasa.  Si no hay seguridad de que la cocción haya concluido, se puede realizar “la prueba del algodón”: se retira la olla del fuego, se toma un hisopo de algodón, se moja un poquito en el ghee y se lo acerca directamente al fuego; si no chisporrotea, el ghee está listo.
3. Se procede a colarlo con la tela, con filtros de café a un envase de vidrio seco y limpio donde se conservará mientras lo utilizamos.

sábado, 3 de marzo de 2012

EL DOLOR....


Así como la semilla de la fruta debe romperse para que su corazón se ofrezca al sol, así debéis vosotros conocer el dolor…
Mucho de vuestro dolor está hecho de la elección de vuestro espíritu.
Es el remedio amargo con el que el médico que hay dentro de vosotros cura vuestro ser enfermo.
Por tanto, tened confianza en el médico y bebed el remedio en silencio y tranquilidad.
Porque su mano, aunque dura y pesada, tiene como guía la tierna mano del Invisible.
Y el vaso con que brinda, aunque queme vuestros labios, ha sido moldeado con la arcilla que el Alfarero ha humedecido con sus propias lágrimas sagradas.
Khalil Gibrán