Las personas pertenecemos a conglomerados, a familias, a estructuras, sin embargo a la hora de la hora somos individuales con nuestro ser, hacer y pensar, con nuestros afanes, defectos y virtudes. Nos tenemos a nosotros mismos, confiamos en nosotros mismos, en Dios, en la vida; ese es nuestro capital.
Anónimo
No hay comentarios:
Publicar un comentario